Cáritas Diocesana de Barcelona denuncia que el rostro de la pobreza es el de una madre sola

La mitad de los hogares que atiende Cáritas son hogares con hijos y, de éstos, el 37% están a cargo de una mujer

Con motivo del 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, Cáritas Diocesana de Barcelona reivindica el papel de todas aquellas mujeres anónimas que cada día luchan por sus derechos. A pesar de los avances que se han producido en políticas de género,todavía hay desigualdades en salarios y tasas de actividad. Las mujeres, en promedio, trabajan menos fuera de casa; cuando lo hacen, se enfrentan a tasas de paro más elevadas; cuando encuentran trabajo, tienen sueldos más bajos y empleos más precarios.

Esto hace que las mujeres se vean abocadas a realizar trabajos a tiempo parcial. El empleo a tiempo parcial es mayoritariamente involuntario, pero muchas mujeres se ven obligadas a aceptarlos porque no hay suficiente apoyo público para atender a sus hijos o a las personas mayores dependientes. Trabajar a tiempo parcial supone tener menos posibilidades de ascender a cargos de responsabilidad y cotizar menos para la jubilación.

Tal como apuntamos en el informe de FOESSA La transmisión intergeneracional de la pobreza (2016)el riesgo de pobreza en los hogares monoparentales se ve incrementado cuando estos los conforma una mujer sola, lo que provoca una doble desigualdad cuando se es mujer y pobre.

Afirmamos que el rostro de la pobreza de las personas que acogemos y acompañamos desde Cáritas Diocesana de Barcelona es el de una madre sola. Nos inquieta que situaciones de gran precariedad las vivan principalmente las mujeres, ya que en la mayoría de casos son las referentes de los hogares donde hay niños. Con datos de 2015, la mitad de los hogares que atendemos desde Cáritas Diocesana de Barcelona son hogares con hijos y, de éstos, el 37% están a cargo de una mujer. Esta tipología de hogares ha aumentado un 15% con relación al año anterior, y el 82% respecto de 2009.

Por todo ello, Cáritas Diocesana de Barcelona reafirma su compromiso con la atención integral a las familias, especialmente de aquellos hogares a cargo de una mujer. Asimismo, pedimos a las administraciones competentes que impulsen políticas a favor de la igualdad salarial y de la conciliación laboral y familiar. Para ello, hay que racionalizar los horarios laborales, ampliar las plazas de guarderías, las becas comedor y trabajar a favor de una Renta Garantida Ciudadana (RGC) que garantice la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos.

Font: Cáritas Barcelona

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