Arzobispo de Homs: «Todo Oriente Medio está en situación de guerra total»

1 de cada 3 cristianos del mundo viven en un país sin libertad religiosa, según el último informe presentado por la fundación Ayuda a la Iglesia necesitada en Barcelona

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia necesitada (AIN) ha presentado este noviembre en Barcelona el informe bianual Libertad Religiosa en el Mundo, que analiza la situación de persecución en casi a 196 países. Los datos muestran un panorama desolador con cifras alarmantes, como que 1 de cada 3 personas en el mundo son privadas de libertad religiosa y 1 de cada 6 cristianos viven en persecución.

Persecución en cifras

El arzobispo de Barcelona Mons. Juan José Omella introdujo el acto, señalando el contexto, con datos tan impactantes como que «en el siglo 20 hemos tenido más mártires que en los diecinueve siglos precedentes» y, hoy en dia, «300 millones de cristianos sufren persecución por su fe». Según las analíticas se calcula que «cada cinco minutos un cristiano muere».

A estas cifras se añadieron las conclusiones que se desprenden del informe Libertad Religiosa en el Mundo, expuesto por el director de AIN en España, Javier Menéndez. Según los datos obtenidos de los 196 países analizados, 38 sufren graves violaciones contra la libertad religiosa y, entre éstos, 334 millones habitan en países en plena persecución y 60 millones viven en países de discriminación.

Menéndez recalcó los tres pilares de la fundación, donde, entre la oración y la recaudación económica para ayudar a los cristianos perseguidos, se encuentra, por encima de todo, informar sobre la situación de percecució en todo el mundo. «Tenemos la obligación de explicar al mundo cómo viven, cómo sufren y cómo mueren muchas personas, entre ellos, mayoritariamente cristianos,  que 3 de cada 4 perseguidos por la fe son cristianos», destacó.

Testimonio des de Siria

El dato más impactante de esta exposición, sin embargo, fue el testimonio del arzobispo de la ciudad siria de Homs Mons, Jean Abdou Arbach, que explicó la experiencia que ha sufrido la comunidad cristiana de Alepo. Antes de la guerra contaba con 200.000 cristianos y ahora no llega a los 30.000. Un descenso, provocado por los asesinatos de los terroristas de la yihad en el territorio y por los miles de cristianos que se vieron empujados hacia el exilio para escapar de la situación.

«Vi con mis ojos como cavaban las tumbas de los sacerdotes, como estropeaban los iconos, como rompían las cruces …» De esta manera relataba los crímenes a los derechos humanos vividos por «hiperextremismoislàmico», tal como se le llama en el Informe al grupo terrorista, que amenaza no sólo Siria, sino todo el mundo. Como dijo, «Estado Islámico no sólo está en Siria o en Irán, sino en todos los países, y «todo Oriente Medio se encuentra en situación de fuego total».

Como decía Arbach, es un contexto que pide conciencia moral por parte de todos, sobre todo de aquellas potencias Europas, que por un lado están contra el terrorismo ya la vez los venden armas. «Debe ser una unión de todos los líderes del mundo». Arbach se cogió a la esperanza citando al Papa cuando dijo, «la paz es posible, pero hay la buena voluntad de todos».

El arzobispo Omella cerró el acto pidiendo el compromiso de todos y comprometiéndose él incluido para ayudar a estos cristianos perseguidos uno de los cuales muere cada cinco minutos.

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